Mostrando entradas con la etiqueta lectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lectura. Mostrar todas las entradas
jueves, 31 de octubre de 2013
domingo, 16 de junio de 2013
Analizando, rediseñando agricultura
Cuando muy joven llegaron a mis manos dos libro que se movían entre amistades: El Nuevo Sistema Monetario, y Cuando el Dinero Falla. El primero nos informaba que próximamente tendríamos en todos los productos de mercado, unos códigos de barra para identificar todo, y llevar un inventario de todo lo que consumes, y dentro de los beneficios para el comerciante, las auditorias de control de mercancías, sutilmente nos cerraban el trecho de control también para identificarnos más a nosotros los clientes. Llegaron los códigos de barras. También nos informaban de los micro chips, que se estaban creando e implementando, y usando en perros, diz que para identificarlos si se perdían, y para los pacientes que tenían algún historial médico crítico. Ya llegaron, aunque mucho más tarde, y la aceptación
El siguiente libro Cuando el Dinero Falla nos causó revuelo cuando nos hablaba de El Tratado Europeo y la intención de tener una sóla moneda y un valor común para los Países que se integraran a este grupo de Países. Viendo, analizando los pro y contra de todo lo que se avecinaba, nueva información, que ahora es de conocimiento de todos, la autora resumió, que detrás de todo, vendría en control de alimentos, y control de poder adquisitivo.
Ella, después de exponerlo todo,ofrecía una posible solución, de tomar medidas previsoras, para padres, madres, familias, y personas independientes, de hacer una adquisición de un pedazo de terreno, para cultivarlo y así proveernos nuestro alimento.
Ahora, con la información de Monsanto, me pregunto si la autora habrá sacado otro libro, tal vez orientándonos a conservar las semillas, de frutas, tallos con raíces, comenzar una hortaliza, aunque no haya escases, poder alimentarnos sin pesticidas, sin alimentos alterados genéticamente, y sus efectos dañinos,ect.
Me llama la atención que he visto algunos cultivos hidropónicos, donde con poca tierra, y poco espacio, y en forma más controlada de contaminación, se producen lechugas, y otros vegetales, y en grandes cantidades. Dan las clases gratis algunos municipios y a la vez sirve para disfrute terapeútico para personas que tienen un poco de tiempo adicional. Me interesa tomar alguna de estas clases aquí en
lunes, 11 de marzo de 2013
Diseñando el tiempo
"Qué es lo más que te gusta hacer?", me preguntaba mi nueva orientadora. No contesté, realmente porque no me gustó la pregunta. Yo tenía tantas defensas, tantas reservas. No estaba dispuesta a que nadie invadiera mi espacio para señalarme que no estaba dando el cien por ciento. Tenía mi consciencia tan clara que había hecho todo lo más que pude. Había llegado y aceptado su ayuda, porque sentía que había realizado todos mis deberes en todas las funciones de madre, ama de casa, como hija, y nada parecía haber llenado las espectativas de mi entorno.
En la segunda ocasión - "Qué es lo más que le gusta hacer a Idalia?" .En esta ocasión, ya, además de no querer contestar para que entendiera que no lograría más con la pregunta, también, me puse muy seria. Hoy me río de esto. Porque la persona que estaba frente a mí, me iba a ayudar a diseñar mi tiempo, había visto que yo estaba colgando mis alas, algo desilucionada, pero yo no había visto que había algo que no había intentado. Y eso era lo que ella veia, y quería que yo también lo viera. Y lo hiciera. Era, que todo lo que había realizado, había sido bello, había logrado sueños para otros, con tiempo, esfuerzos de energías. Pero, aunque todo me daba mucha satisfacción, siempre hay un ""no se logró, o no se hizo". "Lo que pudo haber sido." Aunque hubiera sido muy responsable.
Nunca me había detenido para pensar en esta pregunta. Nadie me la había hecho. Porque siempre habían deberes y obligaciones. Así, que fuí bajando mi guardia, cuando ví, que mi interlocutora, me convence de que debo indagar en mi vida por algo que me guste, algo que disfrute hacer, en todo mi tiempo, que tenía que hacer algo que no fuera negociable con cualquier otra responsabilidad, aunque ésta me llenara también. Al ver que no tenía que protegerme de ella, que no me iba a decir, Por no haber hecho, o debiste...., Entonces contesté: Me gusta leer...
Era un sueño, ya hacía tiempo no tomaba un libro como antes. Y mientras hubieran otras cosas por hacer, ni pensarlo, por un buen tiempo. Pero, luego que hablé con la joven, recogí nuevamente mis alas, y me regresé a mi casa desplegándolas, y diseñando mi tiempo para la lectura, un tiempo, que sería a las horas que entendía podía hacerlo, en los momentos y dias, que podría ser, sólo sé que sería y lo es, TIEMPO no negociable por otras cosas, y así diseñé mi tiempo, mis deberes, obligaciones, y lo que me gusta hacer.
En la segunda ocasión - "Qué es lo más que le gusta hacer a Idalia?" .En esta ocasión, ya, además de no querer contestar para que entendiera que no lograría más con la pregunta, también, me puse muy seria. Hoy me río de esto. Porque la persona que estaba frente a mí, me iba a ayudar a diseñar mi tiempo, había visto que yo estaba colgando mis alas, algo desilucionada, pero yo no había visto que había algo que no había intentado. Y eso era lo que ella veia, y quería que yo también lo viera. Y lo hiciera. Era, que todo lo que había realizado, había sido bello, había logrado sueños para otros, con tiempo, esfuerzos de energías. Pero, aunque todo me daba mucha satisfacción, siempre hay un ""no se logró, o no se hizo". "Lo que pudo haber sido." Aunque hubiera sido muy responsable.
Nunca me había detenido para pensar en esta pregunta. Nadie me la había hecho. Porque siempre habían deberes y obligaciones. Así, que fuí bajando mi guardia, cuando ví, que mi interlocutora, me convence de que debo indagar en mi vida por algo que me guste, algo que disfrute hacer, en todo mi tiempo, que tenía que hacer algo que no fuera negociable con cualquier otra responsabilidad, aunque ésta me llenara también. Al ver que no tenía que protegerme de ella, que no me iba a decir, Por no haber hecho, o debiste...., Entonces contesté: Me gusta leer...
Era un sueño, ya hacía tiempo no tomaba un libro como antes. Y mientras hubieran otras cosas por hacer, ni pensarlo, por un buen tiempo. Pero, luego que hablé con la joven, recogí nuevamente mis alas, y me regresé a mi casa desplegándolas, y diseñando mi tiempo para la lectura, un tiempo, que sería a las horas que entendía podía hacerlo, en los momentos y dias, que podría ser, sólo sé que sería y lo es, TIEMPO no negociable por otras cosas, y así diseñé mi tiempo, mis deberes, obligaciones, y lo que me gusta hacer.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
