miércoles, 31 de diciembre de 2014

MODA - Glosario TEXTIL E-Book

 



TE GUSTA LA MODA, EL DISEÑO, ESTAR AL DIA, EMPRENDES ESTUDIOS

E-Book Glosario Textil y de Moda te obsequia este glosario para orientarte
   puedes bajar por internet la versión gratuita, y/o adquirir la versión completa de 900 términos de moda, equivalentes en inglés y francés.
 
https://www.youtube.com/watch?list=UUXU9x7jT8UWSon4uSpF6B0A&v=EMMiLvSsdEw#t=78

Publicaciones Inexmoda es una herramienta de consulta que pone al alcance de todos, publicaciones con información relevante y complementaria de la cultura de moda.


El e-book Glosario Textil y de Moda es una aplicación que facilita la búsqueda y aprendizaje de nuevas palabras relacionadas con el mundo de la moda, adquiriendo el lenguaje adecuado para comunicarse en el sector, brindándole la posibilidad de conocer con mayor profundidad diferentes términos y significados del Sistema Moda.



Cada una de las palabras tiene su significado en español y los equivalentes de la palabra en inglés y francés. Esta herramienta dará la posibilidad de tener acceso a la información en cualquier momento y lugar, con diferentes tipos de búsqueda: por letra, por categoría y mediante un buscador.


  • Versión gratuita: 130 términos de moda, 5 por cada una de las letras del abecedario con su definición, categoría y equivalentes en inglés y francés
  • Versión completa: Más de 900 términos de moda con su significado, categoría y equivalentes en inglés y francés.
    Costo: US$ 12,99
  •  
  •  INEXMODA = INSTITUTO PARA LA EXPORTACION Y LA MODA

martes, 23 de diciembre de 2014

kidnaps babies without any reason, California county


lawsuit

California county routinely kidnaps thousands of babies without any warrant or reason, lawsuit claims


Learn more: http://www.naturalnews.com/048093_government_kidnapping_child_protective_services_lawsuit.html#ixzz3MlyeienF
NaturalNews) Officials with Riverside County, Calif., removed a newborn baby from her mother without a valid reason or a court-ordered warrant, a practice that the county does very often, according to claims made by the mother in a federal class action lawsuit.

The lead plaintiff in the suit, known as "A.A.," which is the baby, filed suit against the county, Juvenile Dependency Investigator Karla Torres, Torres' supervisor Felicia M. Butler, and "all similarly situated county social workers and investigators" Dec. 12, Courthouse News Service reported.

The plaintiff's attorney, Shawn McMillan, told the news service that his firm, which focuses on civil rights cases against government child protective agencies, "uncovered an alarming trend" about one year ago while undergoing discovery for other cases.

"County child welfare agencies regularly subvert the constitutional rights of parents and children by seizing children from their parents when there is no danger to the child, and in fact no need to seize the child at all," McMillan told Courthouse News Service.

"The class action is designed to address a procedural problem. They [Riverside County social workers] as a matter of course don't get warrants before seizing kids," he continued. "Deficient policies, deficient training and deficient supervision all lead to civil rights violations on a regular basis. This lawsuit is designed to address the problem."

Child was healthy and in no danger

The 27-page suit claims that A.A. is just one of thousands of children who were wrongfully taken away from their parents by the county's social workers.

"In February 2013, when she was three days old, plaintiff A.A. was snatched by an employee of the Riverside County Department of Public Social Services literally from the breast of her mother as they lay in the hospital recuperating from a successful, safe delivery," the complaint said.

The child "was healthy and in no danger whatever; her mother has no history of drug, alcohol, or tobacco use nor any history of psychiatric treatment," the suit says.

Further, the county "had unlawfully seized (A.A.'s) four siblings months before and sent them into foster care," the suit continues. It also claims that "thousands of other children" have been taken by Riverside County's child agencies "without any sort of warrant and without any risk of serious injury."

The suit notes that Tonita Rogers gave birth to A.A. via Caesarean section and then spent a few days recovering and bonding with her newborn. Rogers, in the suit, claims she was in good health and "fully capable of taking care" of the child.

In fact, three days later, Torres came to her hospital room and was able to see that she was recovering very well and that her newborn was healthy, the complaint states.

"Despite these facts, and solely because there had been an earlier dependency petition filed regarding plaintiffs' siblings, Torres seized the newborn baby plaintiff from her mother's care and custody," says the complaint.

They ought to know better

Rogers says that Torres "did not bother to seek a warrant," which the complaint states would have likely taken about two hours. Torres also did not seek an ex parte petition for non-custodial removal before taking A.A., it says.

McMillan told the news service that A.A. was returned to Rogers five to ten days later. He added that a number of seized children are taken out of their mothers' care for a year or more. He noted that half of his firm's cases involve African American children like A.A., and "a large portion" are from poorer families.

But he noted that white and upper-class parents were still not "immune" from the problem, and that some of his firm's cases involved "medical doctors and investment bankers."

Plaintiffs maintain that county social workers ought to know better than taking children without a warrant, as such behavior is illegal and in violation of basic civil rights protections. Further, the complaint says the county "turned a blind eye" to what its social workers were doing.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Microhondas,teflon, aluminio



Posted: 20 Dec 2014 03:00 PM PST
 Por Zaiku

 Al procesar alimentos, debemos evitar crear nuevos problemas como consecuencia del uso de elementos peligrosos. Hay tres elementos de cocina particularmente desaconsejados en una cocina saludable; nos referimos a los enseres de aluminio, al teflón antiadherente y al horno de microondas.
Sobre el aluminio hay demasiada evidencia acerca de su absorción a través de la comida (sobre todo al cocinar alimentos ácidos, como el tomate) y sus nefastos efectos corporales. Además de su efecto tóxico, el aluminio destruye vitaminas. En un estudio francés cocinaron repollo en ollas de aluminio e inoxidable, encontrando en el aluminio apenas un 30% de la vitamina C presente en el recipiente de acero. Por otra parte, el aluminio favorece la formación de compuestos mutagénicos en carnes asadas; también retiene el plomo (metal pesado tóxico) presente en el agua y luego lo transfiere al alimento.

El teflón (politetrafluometileno) es un popular y práctico revestimiento sintético antiadherente. Su principal inconveniente radica en la capacidad de migrar al alimento, convertido en compuestos tóxicos (flúor), sobre todo cuando se trabaja en altas temperaturas (200ºC). Este tipo de enseres se suele fabricar en aluminio (chapa o fundición); tras desaparecer el revestimiento sintético (lo “ingerimos”), suele quedar el peligroso aluminio a contacto directo con el alimento. Son elementos para evitar o para usar con cuidado, a bajas temperaturas y sin alimentos ácidos cuando se pierde la cobertura.

Respecto a los enseres de plástico, si bien no son para exponer al fuego, evitemos usarlos con alimentos muy calientes y muy ácidos. Son sólo aconsejables para usar a temperatura ambiente y conservar alimentos en heladera.

Respecto a las ollas de cobre, apreciadas por la buena difusión de calor, son recomendables siempre y cuando no sean aleaciones con estaño (material más flexible, pero tóxico), no se usen en presencia del tóxico óxido verde (carbonato de cobre), y no se utilicen cotidianamente, ya que el cobre (oligoelemento útil en pequeñas dosis, pero tóxico en gran cantidad) migra con facilidad al alimento.

A fin de evitar riesgos innecesarios, sugerimos utilizar elementos nobles y confiables. Es el caso del hierro, el acero inoxidable, la madera, el vidrio, la cerámica o el enlozado en buen estado. La contra del vidrio, la cerámica y el enlozado es su fragilidad; en este último caso debemos descartar los recipientes saltados y no utilizar aquellos decorados (bandejas, fuentes) por su contenido de plomo, (metal pesado, tóxico y de fácil migración al alimento). Esto vale también para los recipientes cerámicos revestidos con esmaltes con plomo.

En una cocina saludable deberíamos tener a mano, además de los habituales enseres en los materiales citados, una versátil plancha de hierro, una vaporera de acero inoxidable o bambú, un difusor de calor (evitar los que contienen amianto), un mortero de piedra (que algunos reemplazan con un molinillo de café) y una centrifugadora manual para escurrir verduras.

En materia de electrodomésticos, podríamos tener un mixer o mezclador de mano, una licuadora potente, una procesadora y un molinillo para granos. Más consideraciones sobre utensilios, las desarrollaremos en el capítulo final, al abordar el equipamiento de la Cocina Sin Cocina.

El problema del microondas

El problema del microondas radica en su principio de acción, consistente en una explosión molecular [1] que altera las características del alimento, sobre todo a nivel energético. El microondas está basado en el principio de corriente alternada; esto provoca que átomos, moléculas y células sean golpeados por una fuerte radiación y se llegue a invertir su polaridad hasta 2.450 millones de veces por segundo.

Las moléculas de cualquier tipo de tejido, incluyendo nuestro alimento, están construidas sobre campos electromagnéticos, que resultan seriamente turbados por estos intensos cambios de polaridad. Al contrario de lo que sucede con el calor natural, en el microondas el calentamiento ocurre desde el interior de las células y esto deforma la estructura de las moléculas. Las consecuencias quedan expuestas en el siguiente informe.

Pese a los estudios “tranquilizantes” de los fabricantes, científicos independientes como el Dr. Hans Ulrich Hertel y el Dr. Bernard H. Blanco del Instituto Federal Suizo de Tecnología y el Instituto de Bioquímica de la Universidad de Lausanne, han hecho estudios reveladores. Hertel y Blanco trabajaron con voluntarios, tomando muestras de sangre, antes y después de comer alimentos crudos, calentados en microondas y en cocina tradicional. El estudio mostró cambios significativos en la sangre de los voluntarios que consumieron alimentos cocinados en microondas: alteración de los valores de hemoglobina y colesterol, y diferencias en la disminución de los linfocitos tras las ingestas.

Según el Dr. Hertel, “la leucocitosis es tomada muy en serio por los hematólogos. Los leucocitos son a menudo señales de efectos patógenos sobre el sistema vivo, tales como envenenamiento y daño celular. Pareciera que los aumentos marcados fueron causados totalmente por ingerir las sustancias preparadas con el microondas. Existe una extensa literatura científica referida a los efectos peligrosos de la radiación directa de las microondas sobre los sistemas vivos. No existe ningún átomo, molécula o célula de ningún sistema orgánico capaz de resistir un poder tan violento y destructivo durante cualquier período de tiempo, ni siquiera en la escala baja de energía de milivatios”.

A partir de las conclusiones de los estudios científicos clínicos suizos, rusos, y alemanes [2], no podemos ignorar estos efectos del horno microondas:

El comer continuamente alimentos procesados de un horno microondas, provoca daño cerebral permanente de largo plazo, por el acortamiento de los impulsos eléctricos en el cerebro (despolarizando/desmagnetizando el cerebro).
Los seres humanos no pueden metabolizar los productos secundarios desconocidos creados por las comidas del microondas.
La producción hormonal masculina y femenina se detiene o se altera al comer comidas de microondas.
Los efectos de las comidas de microondas son residuales dentro del cuerpo humano.
Los minerales, las vitaminas y los nutrientes de todas las comidas de microondas se encuentran reducidas o alteradas, por lo cual el cuerpo humano recibe poco o ningún beneficio. El mismo organismo
no puede descomponer ni absorber estos compuestos.
Los minerales de las verduras se transforman en radicales libres cancerígenos en los hornos microondas.
Las comidas preparadas en microondas provocan tumores estomacales e intestinales. Esto puede explicar el porcentaje rápidamente incrementado del cáncer de colon.
El comer por un tiempo prolongado comidas preparadas en microondas, provoca el aumento de las células cancerígenas en la sangre humana.
La ingesta continua de alimentos de microondas provoca deficiencias del sistema inmunológico a través de las alteraciones de las glándulas linfáticas y el suero sanguíneo.
El comer alimentos de microondas provoca pérdida de memoria, concentración, inestabilidad emocional, y una disminución de la inteligencia.
Aunque no tan grave, también son peligrosas las ollas a presión, que reducen el tiempo de cocción merced al empleo de alta presión. Es un método poco natural de cocción: bajo presión el agua hierve a 120º (en lugar de 100º del hervido común), se destruyen más nutrientes, se forman más compuestos tóxicos, se reduce el valor biológico de las proteínas, generalmente los recipientes son de aluminio y su manejo suele ser peligroso. O sea, demasiados riesgos que podemos evitar haciendo cocción termo en ollas convencionales.


[1] En la cavidad del horno hay un magnetrón que convierte la energía eléctrica de baja frecuencia en microondas de alta frecuencia que se difunden a través del alimento. La energía produce una trepidación en la comida, que se calienta debido a la rotación de sus moléculas de agua.

[2] Ver el informe “Los hornos microondas” de Patrick Quanten MD, asesor Independiente de Salud en www.espaciodepurativo.com.ar

Fuente: libro “Nutrición Depurativa“

Posted: 20 Dec 2014 03:00 PM PST